04 marzo 2014

Carta abierta de la Comisión Permanente de la GLSE al ministro de Justicia español, Alberto Ruiz-Gallardón


Señor ministro:
 
La Gran Logia Simbólica Española, organización de la Masonería liberal y adogmática de nuestro país, le hace llegar su más honda preocupación por la voluntad, al parecer irrenunciable, de usted y del Gobierno de España de llevar adelante el que aún es Anteproyecto de Ley de Protección de la Vida del Concebido y de los Derechos de la Embarazada, conocido comúnmente como “reforma de la ley del aborto”.
Los masones no tenemos, como organización, adscripción partidista ni religiosa. Buscamos una convivencia civil en la que haya sitio para todas las ideas democráticas, para toda creencia que no trate de imponerse a los demás y pretendemos el respeto de todos hacia todos. Por eso nos preocupa tanto el Anteproyecto de Ley que usted y su Gobierno impulsan.

Su anteproyecto no tiene base científica, puesto que confunde deliberadamente lo que es un embrión con lo que es un feto y con lo que es un ser humano, realidades biológicas claramente diferentes que sólo se equiparan entre sí cuando en el debate científico intervienen la ignorancia y las creencias religiosas. Y los amantes de la libertad llevamos siglos luchando para que los preceptos religiosos –sean los que sean– no constriñan, manipulen ni mediaticen a la ciencia.

Como consecuencia de lo anterior no podemos aceptar como válido su Anteproyecto de Ley, porque para los gobernantes debería ser un objetivo prioritario evitar la confrontación y promover los principios de libertad y equidad. Ya el Tribunal Constitucional, en la sentencia 53/1985 del 11 de abril de ese año, establece con claridad que el feto es un bien o valor jurídico constitucional que hay que proteger, pero no una persona con capacidad y titularidad de derechos en el terreno político o jurídico. Quien sí es persona es la madre, y nunca los derechos del embrión o del feto pueden, jurídicamente, anteponerse a los derechos de la madre. Hay abundante legislación internacional en este sentido, que usted sin la menor duda conoce.

De nuevo como consecuencia de lo anterior, su anteproyecto es socialmente regresivo, puesto que pretende devolver a las mujeres españolas a una situación de tutela, inhabilitación para decidir y falta de libertad sobre sí mismas que nuestra sociedad, como la de la mayoría de los países civilizados, superó hace muchos años. El retorno de imposiciones legales sobre un acto tan íntimo y personal como es traer al mundo a un hijo sano y deseado, o evitar que nazca lo que podrá ser (pero aún no es) alguien condenado a sufrir o a hacer sufrir, es, en opinión de la G.·. L.·. S.·. E.·., un grave atentado contra la libertad y la dignidad de las personas, singularmente de las mujeres.

Usted sabe, señor ministro, que una gran mayoría de la sociedad española desaprueba el contenido de su anteproyecto de Ley. Y lo desaprueba porque no responde en modo alguno a una necesidad social. Porque supone una lesión evidente a los derechos y a la libre elección de las personas. Porque muy probablemente conseguirá que vuelva a aumentar el número de abortos (que en los últimos años había estado disminuyendo) realizados, como antaño, en el extranjero por quienes pudiesen pagárselo, o clandestinamente y en condiciones sanitarias deplorables. Porque devuelve a España al grupo de las naciones intolerantes, regresivas, intervencionistas en la vida privada de los ciudadanos y mediatizadas por poderes ajenos a las leyes civiles y democráticas. Y porque es inocultable y evidente que detrás de este anteproyecto, señor ministro, se halla la presión de una confesión religiosa concreta a la que la Masonería respeta, pero no cuando maniobra para controlar la vida, la salud, la dignidad o la libertad de todos ciudadanos, sigan o no sigan sus preceptos. Si el Estado es aconfesional, como dice nuestra Constitución, el ordenamiento jurídico debe serlo también. No es admisible que la ley común convierta en delito para todos lo que sólo es pecado para algunos.

Por todo lo expuesto, señor ministro, le pedimos respetuosa pero firmemente que retire del trámite parlamentario el Anteproyecto de Ley de Protección de la Vida del Concebido y de los Derechos de la Embarazada, y que deje la legislación al respecto como estaba hasta este momento, y aún está, poniéndonos a su disposición para cualquier consulta sobre este asunto.

Cordialmente,

La Gran Comisión Permanente de la Gran Logia Simbólica Española


Esta carta abierta ha sido enviada por la Gran Comisión Permanente de la G.·.L.·.S.·.E.·. al ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón.

9 comentarios:

  1. Me parece totalmente inapropiada esta carta abierta y como tal, abiertamente quiero exponer mi inconformidad al respecto. Considero que carece de argumentos sólidos y se mueve en malabares peligrosos que pueden excluir a HH:. y HHna:.que defienden una visión mucho mas amplia de lo que es o no es una vida. He dicho.

    ResponderEliminar
  2. maria villabrille3/06/2014 09:51:00 a. m.

    Personalmente esta “carta abierta” me parece fuera del lugar en este momento. No cuestiono el contenido, con el puedo estar de acuerdo, pero sí la forma y el momento. Donde estaban ustedes cuando las mujeres salimos a la calle el día 1 de febrero?. ¿Circulaban en el templo, buscaban acaso el centro y no lo encontraron a tiempo? ¿Porqué no estaban al lado de otras obediencias adogmáticas que sí salieron a la calle y se manifestaron con voz y cara?. Si las reivindicaciones llegan tarde, no llegan. justice delayed, justice denied.

    ResponderEliminar
  3. Pertenezco a la G.L.S.E. y no estoy de acuerdo con la publicación de esta carta. Creo que la masonería como institución no debe manifestarse, creo que es un error. Entre otros motivos, porque dentro de la Obediencia existen diferentes opiniones y corrientes de pensamiento, pues, como masonería reúne lo disperso y es centro de unión. Es una cuestión que puede tener muchas lecturas y matices. Para mí un gran error.

    ResponderEliminar
  4. Pues yo también soy miembro de la GLSE y como Obediencia adogmática y liberal, SÍ debe manifestarse en este sentido, y si me quejo de algo es de no haber coincidido con otras Ob.·. liberales hace unas semanasen la manifestación. Los masones defendemos los derechos humanos y las mujeres lo son.

    M:.M:.

    ResponderEliminar
  5. Pues yo también soy de la Simbólica y creo que como M:.M:. que la GLSE ha tardado demasiado en manifestar lo que es obvio: la mujer es la que decide. No creo que esto tenga muchos matices.

    Philipe

    ResponderEliminar
  6. Yo soy, como dirian ustedes, una "profana" que simpatizo con las organizaciones masónicas que no son dogmáticas. Sinceramente pienso que su carta llega un pelín tarde, y su contenido me ha decepcionado más aún. Solo un pequeño ejemplo:"...poniéndonos a su disposición para cualquier consulta para este asunto" ¡Anda Ya! una cosa es la diplomacia y otra muy distinta el besa manos. Lo siento de veras.

    ResponderEliminar
  7. Mauricio Javier Campos3/14/2014 07:13:00 a. m.

    A mí me gustó mucho. La carta. Su contenido. El espíritu que refleja: sin compromiso social no existe Masonería. Sin compromiso con los Derechos Humanos no existe Masonería.
    Recupera lo mejor de la Masonería española de antaño: sobre todo la del exilio.
    Cuando en otras épocas naciones enteras sabían que había cosas que estaban mal y no hacían nada, pequeñas grandes Potencias como el Grande Oriente Español en el Exilio o el Gran Oriente Federal Argentino, elevaban su voz en bloque y escribían cartas a los jefes de Estado como Truman, reclamando contra la dictadura Franquista y ante el silencio criminal y la indiferencia de muchos, simplemente por intereses creados.
    Me atrevo a pensar que Augusto Barcia, Diego Martínez Barrio, Luis Jiménez de Asúa, Juan Manuel Iniesta, y otros muchos, estarían de acuerdo, porque como personas de la política, de la cultura, de la historia y de su tiempo, eran moldeadores de su entorno y de su sociedad.

    ResponderEliminar
  8. Mauricio Javier Campos3/14/2014 07:14:00 a. m.

    En 1950 el Gran Maestre del Grande Oriente Español en el exilio mexicano, Lucio Martínez Gil, le escribió una carta al presidente y masón estadounidense Harry Truman.
    El Gran Oriente Federal Argentino también se hizo eco de esta iniciativa, y a pedido de Martínez Gil, remitió a su vez otra misiva al mandatario norteamericano.
    Los respectivos pedidos en contra de la dictadura española no fueron escuchados, ya que poco después el régimen de Franco, debido a su manifiesto anticomunismo, fue apoyado por la OTAN.
    Explicaba Verbum:

    "Hace apenas unas semanas, el Gran Oriente Español, desde su exilio en México, se dirigió al presidente de los Estados Unidos de Norte América, H.´. Harry S. Truman, para solicitarle que evite todo acercamiento de su gobierno con el régimen del general Franco. La discusión de posibles entendimientos entre la democracia del Norte y la tiranía franquista -entendimiento que felizmente, no se realizará- había originado alarmas intensas en el seno de la familia masónica española que ha sufrido el rigor de persecuciones incesantes de parte del régimen que oprime a España.
    En nombre de los sentimientos de humanidad, el Gran Oriente Español se dirigió, en el mencionado sentido, al presidente Truman. Una copia de esa plancha llegó a nuestro Oriente con la rogativa de que a nuestra vez nos dirigiéramos al presidente estadounidense llevándole nuestra opinión. Así lo hemos hecho. Con plena conciencia -pues quienes fundaron este Oriente han sido y son fervorosos amigos de la República Española, a la que apoyaron en los momentos dramáticos de la guerra del fascismo internacional contra ella-, el G.´. O.´. F.´. A.´. ha hecho suya la preocupación de los hermanos españoles y ha expuesto sus puntos de vista en la siguiente plancha enviada en los últimos días de abril a la Casa Blanca".

    Expresaba la carta del GOFA:

    "Al Presidente de los Estados Unidos de Norte América:
    Ciudadanos de la comunidad americana y miembros de una Institución universal que enseña a amar la libertad y a defenderla, nos permitimos hacer llegar hasta vuestra alta jerarquía moral de Presidente de la democracia estadounidense para unir nuestras voces a las que, partiendo de las dignas autoridades del Grande Oriente Español, en el exilio, os han interesado acerca de las horribles persecuciones que bajo el actual régimen de represión y tiranía sufre la Masonería en España.
    Para el régimen del general Franco pertenecer a nuestra Orden, a la que pertenecieron Washington y San Martín, importa un delito que se purga con la cárcel cuando no con la vida. Las cárceles españolas conocen los innumerables padecimientos de hermanos masones arrebatados de sus hogares por una nueva Inquisición y sometidos a inapelables tribunales especiales. Se sabe el caso -suficientemente demostrativo de la saña con que se persigue a la Orden- de la condena a varios años de una persona que habiendo sido aprendiz masón en los primeros años del siglo fuera, a pesar de su edad y de haberse desvinculado de la Orden hace más de cuarenta años, llevado hasta aquellos tribunales especiales. Otro masón fue hace poco condenado "por pertenecer a una sociedad criminal que costó a España la pérdida de sus colonias", es decir, Cuba y Filipinas. La condena se produjo a más de cincuenta años de cometido el supuesto crimen.
    Esta persecución sin piedad revela la índole política del régimen del general Franco. A las constantes expresiones de malestar, producidas en la península por la situación económica y las rigurosas represiones, el gobierno de Madrid responde con medidas contra los masones a los que niega toda clase de derechos y libertades.
    En nombre de nuestros sentimientos de hombres libres y de nuestra fe masónica, elevamos a Vos nuestra súplica en el sentido de que jamás el régimen del general Franco pueda merecer la amistad de las naciones democráticas y de los gobiernos que representan a la voluntad de pueblos libres"".

    Revista Verbum, Cuarta época, Año XVI, Nº 28, Buenos Aires, abril de 1950.

    ResponderEliminar
  9. El papel de una obediencia es únicamente permitir, ayudar y promover a las logias para «hacer masones» y son los masones, y sólo ellos, los que actúan en la sociedad civil, mejorando o fomentando el cambio de aquellas áreas que uno quiera reformar, cambiar, potenciar.
    Estoy totalmente en contra de esta carta emitida por la GLSE a la que pertenezco.
    El contenido de esta carta no ha sido votado por los miembros de las logias y no hemos sido consultados.
    Cada masón es libre hacer lo que quiere fuera del templo, la Obediencia tiene un deber de reserva y de respeto para con sus miembros.

    ResponderEliminar

NORMAS DE USO EN LOS COMENTARIOS

Los comentarios están abiertos a todo los lectores, no tienen moderación previa. No obstante en el caso de "anónimos" es aconsejable utilizar un seudónimo identificativo con fin de facilitar el diálogo y las respuestas personalizadas entre usuarios.

No se permite el uso de descalificaciones, insultos o improperios contra personas o instituciones. De producirse, EL MASÓN APRENDIZ se reserva el derecho a eliminarlos y, en su caso, dar razón del hecho.

EL MASÓN APRENDIZ busca con ello facilitar el contraste de puntos de vista diversos con el fin del enriquecimiento mutuo, sin ánimo de imponer opinión, posición o conclusión. Tal como acostumbramos a hacer los masones en nuestras Tenidas.

EL MASÓN APRENDIZ pretende hacer accesible las formas masónicas a todos sus lectores, sean o no masones.

Gracias por visitarnos.

Related Posts with Thumbnails