06 junio 2013

Discurso de la Gran Maestre de la GLSE


Discurso de la Serenísima Gran Maestre Nieves Bayo en la Tenida de Clausura de la Gran Asamblea de la Gran Logia Simbólica Española celebrada en Tarragona el 1 de Junio de 2013


Venerable Hermano Presidente de la Asamblea, Grandes Maestres y Jefes de Delegación que os halláis en el Oriente, Muy Sabio y Perfecto Gran Venerable del Gran Capitulo General de España, Soberano Gran Comendador Ad Vitam del Supremo Consejo Masónico de España, Queridas Hermanas y Queridos Hermanos en vuestros grados y calidades,

Gracias por acogernos en este cruce de caminos al Sur de Cataluña. Habéis conseguido que percibamos esta logia como nuestra: gracias por vuestra hospitalidad, por las excelentes condiciones de trabajo y por vuestra dedicación.

Hoy nos encontramos en Tarragona, pero recordemos dónde estábamos hace un año: en nuestra Gran Asamblea en Valladolid. Entonces prometí el cargo de Gran Maestre, acompañada de la Comisión Permanente y del resto de los miembros del Gran Consejo simbólico de la Orden.

Aquel momento estuvo para mí cargado de emociones y planes de futuro y llega el momento de hacer balance. Hay dos palabras ‘claves’ para ilustrar lo que ha supuesto este último año: trabajo y encuentro.

Ha sido una época de trabajo en el Gran Consejo, este ha ejercido al máximo su colegialidad, en la adopción de decisiones compartidas y en el reparto de tareas por especialidades. El mejor ejemplo lo constituyen los informes que se han leído hoy aquí.También ha sido un año de encuentros. He visitado a diversas logias en su Oriente y me he sumado a las tenidas de los talleres. Siempre he vivido cada una de esas experiencias como una hermana más, respirando la atmósfera de cada logia. Ese halo es en parte siempre el mismo, y también distinto y particular en cada caso.

Hemos demostrado que es posible convivir en la pluralidad y ser un ejemplo de unidad de lo disperso. Esa capacidad de los francmasones es también un mensaje al mundo profano: es posible una república indisoluble, apoyada en el respeto a la riqueza de diferencias.

Como presidenta del Gran Consejo Simbólico de la Orden, es mi deber recordar hoy y siempre en qué consiste la naturaleza universal de la Francmasonería, que no admite ser encerrada dentro de las fronteras de ningún país. No sólo nos interesan las relaciones internacionales y diplomáticas: nuestra vocación es movernos en instancias multilaterales. Como en el reciente encuentro de CLIPSAS en Perú o en el del Mediterráneo en Tánger.

Tenemos que estrechar lazos entre todos los Hermanos y Hermanas y vamos a seguir haciéndolo. Sólo así mostraremos con la fuerza de los hechos una dimensión abierta de la Orden y conseguiremos unir esfuerzos en favor del progreso.

El centro y el corazón de todo esto es la logia. De hecho, el Gran Consejo Simbólico existe y trabaja por y para las logias: es el órgano común de gobierno, territorialmente representativo, que nos hace eficaces y competentes. El Gran Consejo se reviste de la vida que le otorgan las logias y se transforma en el garante de nuestra Constitución y de nuestros Reglamentos Generales.

Este año también le hemos dado mucha importancia a la formación de los Hermanos y Hermanas, y también a nuestra comunicación con el mundo profano. Esta es la razón y el sentido del encargo a un Gran Consejero de que vertebre nuestra presencia en el mundo universitario.

La vida de las logias es sociabilidad, ciertamente, y, al mismo tiempo, espacio para la imaginación y templo en el que el ritual nos concede la atmósfera única de la serenidad nacida de dejar los metales en la puerta del Templo. Los rituales del Rito Escocés aprobados por el Supremo Consejo y recibidos por la Gran Logia se han implantado en todos los talleres desde el 1 de septiembre, por resolución del Gran Consejo Simbólico de la Orden. En lo que se refiere al Rito Francés o Moderno, como ya anuncié el año pasado, es propósito del Gran Consejo Simbólico que algún día la GLSE disponga de su propio ritual de referencia.

Pero volvamos a mirar más allá de nosotros. Últimamente se han alzado voces que piden una mayor implicación de la masonería en la sociedad en la que vivimos.

Las logias no viven –ni quieren– vivir solas. Y tampoco sería bueno que pensaran en hacerlo, tal y como he dicho otras veces. Los obreros de cada logia deben percibir su unión con cualquier otro Oriente, nacional o extranjero: para la Francmasonería no existe la separación entre lo nacional y lo extranjero, entre ‘lo nuestro’ y ‘lo de los demás’.

Hablemos claro: si la Francmasonería no se halla comprometida con la realidad, deja de ser Francmasonería. Sin ese propósito, nos convertimos en partícipes de un teatro más o menos íntimo. Sin el compromiso de cambiar la realidad para mejorarla no hay tampoco una espiritualidad verdadera.

¿Qué puede ofrecer la Masonería hoy a hombres y mujeres? Una respuesta esencial. Formamos personas que no permanecen indiferentes ante los problemas, tal y como lo hemos hecho en épocas pasadas.

¿Cómo cumplir con ese papel? Debemos revisar nuestras estructuras y llegar cada vez a mayores sectores sociales. No podemos permanecer callados ante la situación política y económica que vivimos. Tenemos que ofrecer algo más que un catálogo de buenas intenciones.

Pero no se trata de adoptar posturas políticas: no vamos a posicionarnos a una determinada opción partidista. Estamos hablando de preocupación por las cosas públicas, y en ese lugar debemos posicionarnos. Tiene que interesarnos todo lo que afecta a la ciudadanía, especialmente a esa masa desprotegida frente a esa minoría depredadora que les ataca. Todos estamos perdiendo derechos obtenidos tras largos años de lucha. Nosotros y el mundo profano.

Ése es el reto que quiero lanzaros desde esta tribuna: no es el momento de la cerrazón en nosotros mismos, ni del inmovilismo. Nos esperan. Nos llaman. Y tenemos que acudir.

La Gran Logia Simbólica Española concede, exclusivamente, los grados primero, segundo y tercero de la Francmasonería universal, los de Aprendiz, Compañero y Maestro. Su rito oficial es el Escocés, Antiguo y Aceptado y, junto a él, los demás ritos generalmente aceptados, sin menoscabo alguno de la unidad de la Obediencia. Muy Poderoso y Muy Ilustre Hermano Ramon Salas, Soberano Gran Comendador Ad Vitam del Supremo Consejo Masónico de España, representando hoy a la jurisdicción y al Gran Comendador Joan-Francesc Pont, ausente por enfermedad, Muy Sabio y Perfecto Gran Venerable Manel Mor, compartimos un esfuerzo común y una idéntica razón de ser. Queridos Ramon y Manel, tenemos que trabajar, para mostrar la unidad de propósitos en la vanguardia masónica a la que pertenecemos.

Para el Gran Consejo Simbólico de la Orden ha sido un honor compartir esta Tenida de clausura de la Gran Asamblea de 2013 en Tarragona. Permitidme volver a agradecer su presencia y atención a las delegaciones fraternales que se han desplazado hasta esta ciudad.

Queridas hermanas y queridos hermanos del Gran Oriente Lusitano, Gran Oriente de Luxemburgo, Gran Logia Femenina de Rumanía, Federación Internacional Mixta El Derecho Humano de España, Gran Logia Femenina de Bélgica, Gran Logia Femenina de España y Gran Oriente Ibérico.

Compartamos nuestro compromiso masónico y civil. Sigamos trabajando en armonía, por el intercambio, en la unión de nuestros corazones. Una buena manera de empezar puede ser el inminente banquete fraternal.

Queridos Hermanos Diputados: hoy habéis dado nuevamente fuerza y vigor a nuestro Poder Legislativo. La Gran Asamblea es el corazón de la Gran Logia.

Y recordad siempre que nuestro principal objetivo, nuestra arma más poderosa, es la unión fraternal, tan difícil en estos tiempos turbulentos. La unión, el trabajo juntos por encima de las posibles diferencias, que las habrá y es bueno que así sea porque somos masones y no un coro de unanimidades. La unión, que es lo que nos da la fuerza y donde nace nuestra sabiduría".

He dicho.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

NORMAS DE USO EN LOS COMENTARIOS

Los comentarios están abiertos a todo los lectores, no tienen moderación previa. No obstante en el caso de "anónimos" es aconsejable utilizar un seudónimo identificativo con fin de facilitar el diálogo y las respuestas personalizadas entre usuarios.

No se permite el uso de descalificaciones, insultos o improperios contra personas o instituciones. De producirse, EL MASÓN APRENDIZ se reserva el derecho a eliminarlos y, en su caso, dar razón del hecho.

EL MASÓN APRENDIZ busca con ello facilitar el contraste de puntos de vista diversos con el fin del enriquecimiento mutuo, sin ánimo de imponer opinión, posición o conclusión. Tal como acostumbramos a hacer los masones en nuestras Tenidas.

EL MASÓN APRENDIZ pretende hacer accesible las formas masónicas a todos sus lectores, sean o no masones.

Gracias por visitarnos.

Related Posts with Thumbnails