02 marzo 2012

“La Flauta Mágica no es una ópera masónica… pese a los tics y elementos masónicos”

La Logia Blasco Ibáñez de Valencia celebró una proyección comentada de la partitura de Mozart 

La Logia Blasco Ibáñez de Valencia organizó una proyección comentada de La Flauta Mágica, de Mozart, en el Club Diario Levante. Federada al Gran Oriente de Francia, la logia valenciana celebró durante el pasado fin de semana unas jornadas masónicas de puertas abiertas en la ciudad de Valencia.

JOSEP LLUÍS GALIANA

Joaquín Vela, perteneciente a la Logia Luz de Levante de Murcia, fue el encargado de presentar y analizar la primera ópera alemana bajo la forma musical del singspiel, un tipo de ópera popular cantada en alemán y en la que se intercalan partes habladas. Estrenada en Viena el 30 de septiembre de 1791, La Flauta Mágica (título original en alemán, Die Zauberflöte) constituye, en palabras del musicólogo catalán Roger Alier, "un acto de propaganda de la francmasonería". Para Vela, sin embargo, "esta ópera es un espectáculo deslumbrante, una obra en la que se reconocen tics de un masón y, aunque aparecen ciertos ideales y elementos masones, no podemos hablar de una obra masónica".

La Flauta Mágica parte de un encargo del empresario teatral y autor del libreto en alemán Emanuel Schikaneder, quien además interpretó el rol de Papageno el día de estreno con Mozart en el podio dos meses antes de su trágica muerte. Schikaneder y Mozart fueron hermanos masones en la Logia La Beneficencia, donde Mozart se inició en 1784.

La acción fue dotada de una significación simbólica supuestamente de acuerdo con ciertas prácticas masónicas. "El elemento mítico y maravilloso y un entorno exótico y oriental adquirieron en La flauta mágica un gran relieve, explicó Vela. La partitura mozartiana está plagada de paganismo y aborda la dualidad: el enfrentamiento de dos opuestos, dos argumentos. La dualidad, remarcó el experto, está muy presente en la masonería". Para Vela, la ópera del genio de Salzburgo recoge una parte iniciática en la que el protagonista debe someterse a una serie de pruebas y la presencia de los cuatro elementos del mundo natural (agua, fuego, aire y tierra), tan relacionados con las cuatro pruebas del rito de iniciación masónico.

Fuente: Diario LEVANTE


  
"Se necesita más cultura y preparación para poder reconocer el valor de esta partitura que para negarlo. Aunque la masa de los espectadores solo goce con el espectáculo en si, a los iniciados no les pasará por alto el sentido profundo de la obra".

Goethe
 


1 comentario:

  1. Bueno, pues parece que al final el ponente sostuvo que La Flauta Mágica sí era una obra masónica, tal vez el redactor no escucho esa parte ;-)

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